Los microrrelatos... aquello que tomamos y aquello que dejamos.

“Cada persona que pasa por nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada. Esta es la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.”

 ― Jorge Luis Borges.

Estas palabras de Borges develan que no hay encuentros casuales… Hay encuentros causales. Pero ¿pueden las obras literarias encarnar las mismas experiencias? ¿se puede dar a través de la lectura un encuentro de almas? Mi entendimiento y percepción avizoran una equivalencia. Tal vez no hay casualidad, y cada escrito llega a nuestras manos por alguna enigmática razón.  

Se ha discernido que los relatos literarios contienen pensamientos alineados al estilo y conocimientos del autor, los cuales ponen al descubierto sus ideas, opiniones, percepciones y sentimientos, reflejando así parte de su esencia, de su alma. Los microrrelatos también aparecen como una amalgama de experiencias y emociones que se difunden a través de una voz oculta, y que hacen eco en las mentes de sus lectores, donde sus encuentros van perforando el alma, talando razones, revelando realidades, motivando fantasías. En fin, cada escrito va contando en silencio sobre un universo infinito, sumergiéndonos en un encuentro directo y fortuito entre dos almas, la del escritor y la del lector. Una interacción que inquieta la mente y agita los sentidos. 

Por otro lado, aunque parezca que las narrativas literarias no pueden capturar algo de los seres humanos por su carácter estructuralmente inerte, lo cierto es que también se llevan parte de nosotros, quizás nuestra insensatez, o bien pudieran adueñarse de nuestro anclado juicio, o tomar nuestro desconocimiento, preocupaciones, y hasta sentires. Así concibo que, cada obra escrita también va quedándose con algo de sus lectores.

Ante estas elucubraciones es válido asentir que nuestro encuentro con las micro ficciones no fue una casualidad, de estas conexiones se desprendieron muchas causalidades. Estos encuentros nos indujeron al conocimiento, a la introspección, e inclinación hacia un nuevo tipo de género literario caracterizado por su brevedad, empoderado con diversas técnicas retóricas y alineado al estilo de cada escritor. Las lecturas asignadas durante este trayecto nos permitieron reconocer, disfrutar y crear micro ficciones, lo que, definitivamente, ha significado un despertar, el despertar a un nuevo arte, a los recuerdos, a las emociones. Fue una experiencia desafiante, aleccionadora y enriquecedora. Nos quedamos con una parte tras cada encuentro… Aquello que tomamos y aquello que dejamos.

 

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